Renuncié a la vida que planeé, y eso está bien
A veces nos aferramos tanto a nuestros planes que nos cuesta agradecer la vida que Dios nos ha dado. ¿Qué pasa cuando Su voluntad nos lleva por un camino distinto al que esperábamos? Aprendemos a hallar gozo y contentamiento cuando nuestra identidad está en Él y no en lo que esperábamos llegar a ser.
Ehiby Martínez · 27 de octubre de 2026